Herramientas propias
X7
X7 es la herramienta de Mashin que analiza perfiles de influencers y los empareja con la estrategia de la marca. Fue desarrollada en 2025 y opera con agentes de inteligencia artificial sobre dos modelos propios: C.O.N.T.E.N.T. y C.O.N.N.E.C.T.
Por qué un influencer tiene influencia
X7 clasifica a cada creador según el origen de su influencia, porque no todos la construyeron de la misma manera y eso cambia para qué sirven.
Expertise o utilidad
La audiencia escucha por competencia técnica: médicos, maquilladores profesionales, entrenadores, periodistas.
Entretenimiento
Pasarla bien es la propuesta. Comediantes, viajeros y gamers dominan este segmento.
Tribu social
La influencia nace de la pertenencia a una comunidad con identidad propia. El creador es líder o vocero del grupo.
Cercanía emocional
Construida por empatía, con la sensación de estar escuchando a un amigo. Frecuente en microinfluencers y en narrativas íntimas.
Modelo admirable
La audiencia quiere ser como esa persona: atletas, activistas, emprendedores.
Lifestyle aspiracional
El deseo de alcanzar la vida que el creador representa: viajes, lujo, bienestar.
Rol social
Prestigio o relevancia pública. No necesariamente expertos, pero su posición los vuelve influyentes.
Qué problema resuelve
La mayoría de las selecciones de influencers se hacen con una ficha de presentación que muestra resultados pero no explica cómo se consiguieron. Esa ficha permite comparar alcance entre perfiles, y poco más.
X7 existe para reemplazar esa comparación por un análisis: qué hace ese creador, por qué su audiencia lo escucha, y si su forma de trabajar es compatible con la marca que quiere contratarlo.
Cómo perfila a un influencer
C.O.N.T.E.N.T., el modelo de Mashin, describe cómo un creador produce contenido para su audiencia, en siete dimensiones: carácter, enfoque omnicanal, estilo narrativo, principios, estilo de engagement, nicho y temáticas.
Cada dimensión se analiza con varios agentes especializados, y el sistema completo suma 89. La de carácter, por ejemplo, trabaja con doce: fuentes de influencia, arquetipos, tono de voz, estilo de vínculo, lifestyle, nivel socioeconómico proyectado, arraigo cultural, opinión en medios tradicionales, postureo, nube de tags, solidez y enemigo declarado.
Cómo perfila a la marca
X7 analiza a la marca con el mismo modelo que aplica a los creadores. Estudia cómo generó contenido en campañas anteriores y cómo puede generarlo en la campaña actual, y construye un perfil comparable al de un influencer.
Ese paso es el que hace posible el emparejamiento. Sin un perfil de marca construido con la misma lógica, la comparación sería entre una descripción detallada y una intuición.
Los filtros
X7 aplica además un set de filtros duros antes de considerar a un perfil: family friendliness y brand safety, calidad de audiencia, tasa de engagement, canales sociales activos, alcance mínimo y datos demográficos.
El monitoreo de brand safety y family friendliness usa un prompt propio de Mashin y varias herramientas de IA. Es el filtro que descarta primero, porque ninguna compatibilidad creativa compensa un riesgo reputacional.
Cómo se emparejan
C.O.N.N.E.C.T., el modelo de Mashin, cruza los dos perfiles en siete criterios: compatibilidad de rasgos centrales, estrategia omnicanal, conexión narrativa, naturalidad del tono, estilo de engagement, alineación creativa y coincidencia de target.
De ese cruce salen tres respuestas, y las tres importan. Los puntos en común, que indican dónde la colaboración va a resultar natural. Las disonancias, que anticipan dónde el contenido va a sonar forzado y la audiencia lo va a notar. Y las oportunidades, que señalan dónde ese creador puede llevar a la marca a un territorio donde todavía no está.
El filtro humano
Cada etapa que involucra agentes de IA incluye verificación humana para corregir posibles alucinaciones de la herramienta. Esas correcciones se incorporan de vuelta al agente, de modo que el sistema se afina con cada uso.
Ese detalle explica también por qué se usa el mismo agente para todos los perfiles que analiza Mashin: asegura una perspectiva equilibrada entre creadores y reduce el sesgo de quien evalúa.
También mide si la campaña le sirve al influencer
X7 clasifica cada campaña desde el punto de vista del creador en tres categorías: positivas, las que alimentan su influencia sobre la audiencia; neutrales, las que no le aportan valor más allá del ingreso económico; y negativas, las que pueden dañar su reputación.
Ese análisis no es un gesto de cortesía. Un creador que acepta campañas que lo desgastan pierde influencia, y la marca que lo contrata después compra menos de lo que cree estar comprando.
De dónde salen los datos
X7 combina tres fuentes. Datos propios de Mashin, datos aportados por el equipo de marketing de la marca, y datos de terceros a través de Klear y otras plataformas de medición.
Todos los perfiles propuestos se auditan además con Klear, de modo que el análisis cualitativo conviva con métricas de performance verificables por un tercero.
Qué entrega
Un análisis de X7 devuelve el perfil de cada creador con puntaje por dimensión, el perfil de la marca construido con el mismo modelo, el resultado del emparejamiento criterio por criterio, y los perfiles propuestos con su fundamento.
También alimenta trabajos que no son de selección: análisis de posicionamiento de la marca en redes sociales, definición de territorios de trabajo con talentos e insights creativos para campañas con influencers.
Lo que no hace
X7 reduce el margen de error de una decisión que suele tomarse por intuición o por alcance. No garantiza el resultado de una campaña ni reemplaza el criterio de quien la dirige: ordena la evidencia para que ese criterio se aplique sobre algo más que una ficha de seguidores.
Comparar alcance es fácil. Entender por qué alguien tiene influencia es el trabajo.