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Banco Galicia y Mashin: desde 2009

Banco Galicia trabaja con Mashin desde 2009. La relación empezó por un stand que nunca llegaba a tiempo y hoy cubre la coordinación, construcción y seguimiento de proveedores de sus presencias en las principales muestras del país.

El problema

Cada marzo, Expoagro reúne al agro argentino en pleno campo, entre el norte de la provincia de Buenos Aires y el sur de Santa Fe. Para la banca mayorista del Banco Galicia era una cita a la que no se podía faltar.

Y cada año fallaba lo mismo. Los proveedores con los que trabajaba el banco no cumplían en tiempo y forma, y cada edición terminaba igual: trabajo de último momento, terminaciones a las apuradas y la incertidumbre de no saber si todo estaría listo al abrirse las puertas.

El clima tampoco ayudaba. En marzo, en esa zona, llueve. Construir a campo abierto entre barro y agua retrasa cualquier obra, y lo que ya venía ajustado se volvía imposible.

Cambiar la pregunta

El banco no necesitaba un proveedor más. Necesitaba a alguien que eligiera bien al proveedor y lo hiciera cumplir.

Mashin asumió ese rol en 2009. Pidió al banco el listado completo de proveedores con los que había trabajado históricamente (arquitectura, construcción y demás rubros) y armó un pliego de licitación a partir de un brief profundo, con condiciones claras que iban a ser evaluadas.

  • Un formato de presentación definido. Todos presentaban lo mismo y de la misma manera, para poder comparar de verdad.
  • Un presupuesto abierto. Cada partida a la vista, sin cifras cerradas imposibles de revisar.
  • Un cronograma de armado específico. Con tiempos concretos y comprometidos desde el primer día.

Solo quienes cumplían con todos los requisitos seguían avanzando en el proceso.

Premio y castigo

Y una regla que cambió el resultado: el momento de la entrega tenía consecuencias.

Entregar 48 horas antes de la apertura tenía premio. Entregar 24 horas antes, castigo. Entregar en el horario de apertura, un castigo mayor.

Por primera vez, llegar a tiempo no era una expresión de deseo. Era parte del contrato.

Marzo de 2010

El primer stand fue una casa de campo de unos 120 metros cubiertos, con galería de techo de chapa, fardos de pasto en la entrada y una vaca de tamaño natural que tenía nombre propio: Alicia. Adentro, escritorios y computadoras para atender a los productores. Afuera, el barro de las huellas recordaba por qué este trabajo nunca había sido fácil.

El stand se construyó en dos semanas sobre un lote de más de 600 metros cuadrados y se entregó terminado 48 horas antes de la apertura. Era la primera vez en muchos años que eso ocurría.

Cómo creció

Desde 2010, Mashin construyó el stand todos los años, con la única excepción del año de la pandemia y el siguiente.

El proceso también maduró. El banco lo fue ajustando hasta adoptarlo como propio, y hoy el trabajo abarca la coordinación del stand, la construcción y el seguimiento de los proveedores, con visitas a la obra durante todo el armado.

La casa de campo creció hasta los 450 metros cubiertos más galerías, levantados en las mismas dos semanas y en el mismo campo. Pantallas LED de grandes dimensiones, muros verdes, materiales que se reutilizan para reducir la huella de carbono y tratamiento diferenciado de residuos. Con un compromiso que se cumple cada año: al terminar la muestra, el terreno queda exactamente como se lo encontró.

El cóctel de bienvenida a la gente del campo cambió de escala en la misma proporción. En 2010 recibía entre 150 y 200 invitados con una cocina montada en el lugar. Hoy son casi 800, en medio del campo, con todo lo que eso implica.

La confianza abre otras puertas

Cumplir en Expoagro trajo otros desafíos dentro del banco.

  • Aapresid. Otra de las grandes muestras del agro argentino, donde Mashin desarrolló stands diseñados a partir de inteligencia artificial.
  • Ekoparty. El encuentro de seguridad informática de referencia en la región, donde el stand del banco fue elegido el mejor durante dos ediciones.
  • Banca privada. La organización y coordinación de los eventos de cierre de año de la banca privada en el interior del país.

Qué explica una relación de más de quince años

A veces el problema no está en la obra: está en cómo se elige a quien la hace.

La solución no fue construir mejor. Fue ordenar el proceso para que construir bien fuera la única opción.

Lo que se mide, se cumple.

El premio y el castigo convirtieron un deseo en un compromiso, y un compromiso cumplido una vez se transformó en una relación que sigue.

Crecer sin perder el plazo.

De 120 a 450 metros cubiertos, de 200 a 800 invitados, siempre en dos semanas y siempre en el campo, con lluvia incluida.